LOS NUEVOS MEDIOS DE COMUNICACIóN Y LA NUEVA EVANGELIZACIóN

By Archbishop Gomez
August 15, 2014
Source: Vida Nueva
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Esta semana, tuvimos nuestra Conferencia Anual sobre Tecnología C3 en la Universidad Loyola Marymount.

Pueden leer más acerca de la conferencia en el Tidings de esta semana, o en línea, en Angelusnews.com.

Para mí, esta conferencia es una muestra más de la importancia que las nuevas tecnologías tienen para nuestra misión de nueva evangelización.

Nuestro Santo Padre, el Papa Francisco, nos ha estado invitando a encontrar nuevas maneras de evangelizar haciendo uso de estos nuevos medios de comunicación, tales como son Facebook y Twitter.

Y a ejemplo del Santo Padre, estos medios de comunicación social se han convertido en una parte de mi ministerio cotidiano.

Mi objetivo al usar estos canales es establecer conexiones con la gente, construir amistades y comunidad, responder a las necesidades espirituales de las personas, y nutrir su fe.

Hemos tenido algunos momentos extraordinarios. A principios de este año, por ejemplo, una nota que publiqué en Facebook sobre el valor del Rosario fue compartida y vista por más de 1.5 millones de personas.

Otras oficinas y agencias de la arquidiócesis también están haciendo uso diario de estos nuevos medios de comunicación.

Nuestro objetivo en este ministerio arquidiocesano de medios de comunicación es la evangelización, en sentido amplio. Queremos proporcionar noticias e información sólidas sobre la Iglesia. Queremos compartir las enseñanzas de la Iglesia, de la doctrina social y de la visión católica de nuestra sociedad y nuestra cultura.

La Iglesia está llamada, en todas las épocas, a ir donde la gente está, para compartir el Evangelio. Y en nuestra época, nos encontramos con más y más personas que pasan cada vez más tiempo en las comunidades virtuales creadas por Internet.

Estamos viviendo en la primera generación en la que el Internet, las computadoras, los teléfonos móviles y las redes sociales tales como Facebook, Twitter e Instagram son considerados como parte inseparable de la realidad cotidiana ordinaria.

De modo que la Iglesia tiene que tener una fuerte presencia dentro de esta cultura digital. Y como todos nosotros somos responsables de la misión de la Iglesia, es también responsabilidad de todos nosotros usar estas nuevas tecnologías para compartir nuestra fe.

Tenemos que suscitar una nueva generación de evangelizadores que sean capaces de usar estas tecnologías para conocer gente y para encontrar nuevas formas de presentar lo que es el corazón del Evangelio: el mensaje de la misericordia, el mensaje de la salvación.

Nuestra tarea es encontrar maneras de crear lo que el Papa Francisco llama “una cultura del encuentro” en este espacio digital.

Sabemos que las personas están utilizando estas nuevas redes sociales y canales digitales para buscar sentido y esperanza; para buscar conexiones con los demás, para buscar una comunidad.

Entonces los católicos tenemos que estar ahí, para escuchar de qué están hablando, para saber cuáles son sus deseos, sus dudas, sus esperanzas. Tenemos que estar ahí para poder establecer un diálogo.

Todo lo que hacemos en este campo: blogs, Facebook, Instagram, Twitter, es con el fin de llevar a la gente a Jesús, a un verdadero encuentro con Jesucristo, a la realidad del Dios vivo que nos ama, que nos perdona, que se preocupa de nosotros como un Padre.

Es importante recordar que estas nuevas tecnologías son un “medio” y no el “fin” o la meta de nuestra evangelización.

Son simplemente nuevas herramientas para servir a la misión de la Iglesia. El objetivo de nuestra misión en este entorno digital es el mismo que la Iglesia ha tenido en toda época y en todo lugar.

Tenemos que ayudar a las personas a trasladarse de una comunidad “virtual” a un encuentro verdadero con Jesucristo, a una verdadera participación en su vida a través de los sacramentos, y a desarrollar relaciones humanas auténticas con nuestros hermanos y hermanas en la Iglesia, que es la familia de Dios.

Entonces, recemos esta semana pidiendo la gracia y el valor de proclamar el Evangelio en nuestra cultura.

El viernes es la solemnidad de la Asunción de la Virgen María. Demos gracias por la hermosa esperanza que compartimos como cristianos, que es la esperanza de la vida eterna.

El día de la Asunción también es especial para mí porque es el aniversario de mi ordenación sacerdotal. Así que pido sus oraciones por mí en ese día en que le doy gracias a Dios por el gran privilegio y alegría de mi vocación.

Esta semana también tenemos que rezar por nuestro Santo Padre el Papa Francisco, durante su peregrinación de estos días, en la que va a compartir el Evangelio con el pueblo de Corea.

Y finalmente, hemos de tener presentes en nuestras oraciones a nuestros hermanos y hermanas perseguidos de Irak. Pueden saber más sobre este asunto y mostrar su apoyo a esta causa a través de los hashtags de Twitter: #Iraq y #PrayForPeace. Pidamos a Dios que los fortalezca y que nuestros líderes y la comunidad mundial hagan más para ayudarlos.

Confiemos todas estas intenciones a Nuestra Santísima Madre María, que por su Asunción nos muestra el corazón amoroso de Dios y su plan para la familia humana: que todos sean cuidados como hijos suyos, destinados a la vida eterna con Él.

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